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  • Duvan Peralta

¿Piensas por placer?


Fotogafía de Markus Winkler, recuperada de Unsplash


Pensar es entablar una conversación con nosotros mismos con la intención de reflexionar acerca del sentido de lo que hacemos, casi como un debate interno, en el cual cada parte de nosotros va aportando un punto de vista para llegar a un acuerdo o a una conclusión del tema planteado.


Sin embargo, a medida que crecemos este debate interno se hace cada vez más etéreo,

inconcluso y hasta tedioso de realizar, debido a que estamos con demasiados trabajos, proyectos o tareas. Cuando tenemos ese espacio para pensar preferimos utilizarlo para entretenernos con música, videojuegos o series y eso no está mal, pero estamos dejando de lado una parte muy importante: la reflexión al sentido de las cosas, de la vida y de lo que hacemos.


Cabe mencionar que pensar es un trabajo del que se requiere esfuerzo, no es solo hacerlo por hacerlo, podemos ver la capacidad de concentración que se requiere al ver a nuestros compañeros mirando al horizonte perdidos en un largo silencio, mientras apenas se mueven, son momentos en los que una persona charla consigo misma, mientras busca la respuesta a una pregunta y son ocasiones en las que nos desconectamos de nuestro alrededor al enfocar nuestra mente en esa temática específica.


Según el artículo What makes thinking for pleasure pleasurable? Publicado en la revista Emotion, nos es difícil pensar por placer, encontrar una temática entretenida y desarrollarla interiormente no es lo primero que se nos viene a la cabeza cuando estamos en nuestros ratos libres. Es por esto que los investigadores notaron que cuando se le pedía a una persona que pensara en un tema libre quedaba totalmente en blanco, el proceso para desarrollar el tema fue más forzado y difícil de lo que se esperaba. Por otro lado, cuando se les pedía que pensaran en un tema específico (digamos fútbol), las personas encontraron mucho más fácil pensar en ello.


Según nos explican en este estudio, una razón para que ocurra este fenómeno es que las personas pueden no saber cómo pensar por placer, es posible que no sepan en qué pensar para tener una experiencia significativa y agradable.


Los investigadores intentaron apoyar a los participante con otra pregunta, en la que les pedían que reflexionaran sobre algo significativo para ellos. Esta pregunta les dio como resultado en algunos pensamientos negativos que por obvias razones no permiten tener una experiencia de ensoñación placentera, denotando así que para que haya una buena experiencia al pensar nos debemos enfocar en las cosas positivas.


Lo que el cuerpo no puede hacer, la mente puede imaginar y crear. (Carr, 2015, p. 244-247, citado en Micco 2017).

Fuentes:

Westgate, E. C., Wilson, T. D., Buttrick, N. R., Furrer, R. A., & Gilbert, D. T. (2021). What makes thinking for pleasure pleasurable?. Emotion. https://doi.apa.org/doiLanding?doi=10.1037%2Femo0000941

Micco Aguayo, S. (2017). La vida necesita ser pensada. Revista chilena de pediatría, 88(4), 541-544. https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?pid=S0370-41062017000400016&script=sci_arttext&tlng=n


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