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  • Redacción Paradigma

Procrastinación estructurada

John Perry, profesor de filosofía en Stanford y docente (medio tiempo) en la Universidad de California, nos propone una estrategia para sacarle el mayor provecho al oficio de aplazar las tareas. A continuación presentamos su teoría:

Los procrastinadores a menudo siguen exactamente el camino equivocado, tratando de minimizar sus compromisos, asumiendo que si sólo tienen unas pocas cosas que hacer, dejarán de postergarlas y las cumplirán. Pero esto va en contra de la naturaleza básica del procrastinador y destruye su fuente de motivación más importante.


" ...cualquiera puede hacer cualquier cantidad de trabajo, siempre y cuando no sea el trabajo que se supone que debe hacer en ese momento".

-Robert Benchley, en Chips off the Old Benchley, 1949.

Los procrastinadores rara vez se quedan sin hacer nada; se dedican a hacer actividades secundarias pero útiles, como limpiar el escritorio u ordenar el armario un martes o hacer un diagrama de cómo reorganizarán sus papeles cuando lleguen a casa. ¿Por qué el procrastinador hace estas cosas? Porque son una forma de no hacer algo más importante.


Si todo lo que el procrastinador tenía que hacer era ordenar el armario, ninguna fuerza en la tierra podría hacer que lo hiciera. Sin embargo, el procrastinador puede estar motivado para realizar tareas difíciles, oportunas e importantes, siempre que estas tareas sean una forma de no hacer algo más importante.

La postergación estructurada significa dar forma a la estructura de las tareas que uno tiene que hacer de una manera que explote este hecho.

La lista de tareas que uno tiene en mente está ordenada por importancia. Las tareas que parecen más urgentes e importantes están en la parte superior. Pero también hay tareas que vale la pena realizar más abajo en la lista. Hacer estas tareas se convierte en una forma de no hacer las cosas que lideran en la lista. Con este tipo de estructura de tareas apropiada, el procrastinador se convierte en un ciudadano útil.

El truco es elegir el tipo correcto de proyectos para la parte superior de la lista. El tipo ideal de cosas tiene dos características.

  1. Parecen tener fechas límite claras (pero realmente no).

  2. Parecen muy importantes (pero en realidad no lo son). Afortunadamente, la vida abunda en tales tareas.


Este método requiere una cierta cantidad de autoengaño ya que, el procrastinador debe ser capaz de reconocerse y comprometerse con tareas con una importancia inflada y plazos irreales, mientras siente que son importantes y urgentes.


Para más información:

Sitio oficial www.structuredprocrastination.com

Libro del autor La procrastinación eficiente de John Perry


J.M. Simón Fernández

Equipo Editorial

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